Es un film de David Pablos (La vida después) el cual relata la historia del romance entre Sofía (Nancy Talamantes) y Ulises ( Óscar Torres) y cómo este último se la da a su padre quien junto con su hermano y madre se dedican a “reclutar” jovencitas menores de edad a base de engaños para dedicarlas al comercio sexual. Ulises quien se enamora de Sofía intenta rescatarla de este mundo de sexo por dinero aún a costa de llevar a otra víctima.

La fotografía es limpia, con encuadres amplios, buena composición hecha por cuadrantes, con tonos balanceados y con una temperatura cálida, abundan los close up`s y también hay angulaciones, El ritmo del montaje es lento sin embargo la trama y los encuadres a cargo de Carolina Costa (los cuales hacen lucir al elenco) la hacen más entretenida.

Los silencios de muchas escenas son bien recibidos ya que el sonido de los actos sexuales que prevalecen a manera de sinécdoque  hacen que el espectador haga un ejercicio de imaginación que sin duda supera a la mejor escena explícita. Algo que Pablos cuidó mucho y se nota.

La película nos da una mirada sobre este fenómeno que lastima a la sociedad de cualquier país, la llamada trata de blancas y cómo es que operan estas bandas de delincuentes integradas por familias.

Sobre todo retrata la normalidad con la que viven estos delincuentes y la falta de sensibilidad con la que trabajan, la frialdad con que tratan a las mujeres, a las cuales ven únicamente como mercancía u objetos para el comercio sexual.

Al final, nos deja un pequeño sorbo de alivio, pero es desesperanzadora y sin duda alguna es una buena película que lleva intrínseca una denuncia social.

las elegidas

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